Cuatro secretos para dominar el dinero en tus treintas

Enviado por Equipo Comparabien el Jue, 21/11/2019 - 10:12
¿Estás por entrar a base tres o ya te encuentras en ella? Si la idea de dominar tu dinero parece más lejana que nunca, estos son los secretos que no deberás pasar por alto.

El dinero tiene un papel distinto en nuestra vida dependiendo del momento en el que nos encontremos. Cuando somos niños, no tenemos poder sobre él, nuestros padres nos mantienen; cuando somos jóvenes y ya mayores de edad, lo común es que empecemos a comprar ciertas cosas por nuestra cuenta, pero igual dependamos de nuestros padres para algunas cosas. Y es cuando ya estás a mediados de tus veintes que tienes el control absoluto de todo el dinero que ingresa a tu bolsillo y por fin, empiezas a aprender cómo gastarlo.

¿Y a los treinta? ¿Qué se espera a esa edad? En tus treintas no hay impedimento para que no puedas convertirte en el amo de tu dinero y aprender a hacerlo crecer. En esta etapa estás en el auge de tu carrera y llegan las mejores oportunidades, no solo porque tienes más experiencia sino porque sigues siendo joven y lleno de energía. Entonces, lo que corresponde es que el manejo que le des a tu dinero sea igual de bueno.

Además, se trata de una etapa donde las cosas comienzan a ponerse más serias, muchos solicitan un crédito hipotecario y compran su primer depa, otros inician una maestría o se casan. Es decir, se trata de una edad donde las decisiones más importantes empiezan a tomarse.

Ahora, si hasta el momento toda esta descripción parece salida de un libro de aventuras y fantasías, ¡tranquilo! Porque es bastante cierto, y aunque creas que a duras penas puedes mantener tus gastos ordenados, lo cierto es que hay formas en las que puedes hacer que esta etapa se convierta en la mejor, financieramente hablando.

Secreto #1: Dale importancia a tu fondo de emergencia
Si hasta el momento has ido por la vida desafiando al tiempo y a las circunstancias, y no te ha tocado afrontar ninguna emergencia o situación inesperada, te recomendamos que dejes atrás esa forma de pensar. Conforme pasan los años, los riesgos aumentan y estar preparado para asumirlos es clave.

Al llegar a tus treinta, los expertos dicen que deberías tener un fondo que tenga, al menos, seis sueldos. ¿A cuánto equivale tu fondo hoy? ¿Y cuánto tiempo tendrías que ahorrar para lograr que cumpla con ese criterio? Mientras antes te pongas las pilas, será mayor el tiempo que estarás respirando tranquilo y seguro en caso algo suceda. Entiéndase como emergencia que te despidan, se dañe algo en casa, sufras un accidente o algo similar.

Secreto #2: No arrastres deudas muy grandes ni te acostumbras a gastar más de lo que puedes pagar
Gastar más de lo que puedes pagar es el inicio de todos los problemas. Que en tus treinta tu meta sea no endeudarte por las puras. Una buena deuda es aquella que trae bienes que aumentan su valor con el tiempo, como la compra de una casa. Pero si estás acostumbrado a endeudarte con préstamos para comprar regalos por navidad, no estás haciendo lo mejor posible. Aunque no es malo pedir un crédito con ese fin, si lo haces SIEMPRE y PARA TODO, estás cayendo en un hábito que no te conviene.

Por otro lado, acostúmbrate a que, las deudas que adquieras sean cortas. Nada que tome más de tres cuotas, o al o mucho seis.

Secreto #3: Asegúrate
Si estás pensando, pero ¿qué puedo asegurar si no tengo carro ni casa? Te dejamos algunos ejemplos: seguro de salud, seguro oncológico, seguro de hogar (tanto el inmueble como lo que hay adentro) y seguro de viajes. Son solo algunos de los seguros más importantes y aunque nadie dice que deberías tenerlos todos, contar con alguna de estas protecciones definitivamente suma puntos.

Secreto #4: Diversifica tus inversiones
Si eres de los que ha escuchado muchas veces que invertir es bueno y ya has adquirido un Depósito a Plazo Fijo o algún otro instrumento, un tip para tus treintas es aprender a diversificar tu cartera. No es necesario ni recomendable que inviertas todo tu dinero en una sola cosa, ya que hay algunos productos que te ofrecen una mayor rentabilidad. Una forma de probar sin arriesgar todo tu capital es designando diferentes porcentajes. En ese sentido, un DPF, una cuenta de ahorros y por qué no, un fondo mutuo, combinados, representan una gran opción.

Por último, no lo olvides, aunque ganes más, no significa que debas gastar más. Es un error en el que muchas personas caen y termina costándoles muy caro. Si sigues gastando lo mismo o al menos le pones un freno a tu presupuesto para que no aumente considerablemente, podrás ahorrar más de lo que piensas y seguir en ese camino para dominar el dinero en tus treintas.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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