El momento para empezar es Ahora

Enviado por Roberto Montero el Lun, 14/10/2013 - 15:11
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Me gustaría empezar este artículo con una cita que muchos se la atribuyen a Albert Einstein: “El interés compuesto es la fuerza más poderosa del universo”. Pues bien, si esto es así, ¿por qué no la aprovechamos?

En palabras sencillas, el interés compuesto es la acumulación de intereses devengados por un capital inicial.
El ejemplo más sencillo es un depósito bancario. Pensemos en una persona que deposita S/. 100 en una cuenta bancaria que paga un interés de 5%. Al final del primer período la persona tendrá los S/. 100 iniciales más 5 soles por intereses, totalizando S/. 105. En el siguiente período, la tasa de interés se aplicará sobre este nuevo monto, haciéndolo crecer aún más. Este proceso se repetirá hasta el vencimiento del depósito. A esto se le conoce también como “capitalización de intereses”.

Este concepto es el corazón de las finanzas personales. Veamos a continuación el por qué de esta afirmación.

En anteriores oportunidades he recalcado la importancia del ahorro sobre el gasto (ver “Aprendamos a pagarnos nuestra propina” y “Para aquellos ahorradores”). Es importante aprender a pagarnos primero a nosotros, guardando un porcentaje de nuestros ingresos para invertirlos y sólo luego, asignar sobre el saldo nuestros gastos de manera responsable.

Ahora bien, para que este proceso tenga sentido el ahorro debe generar su propio crecimiento en el tiempo. ¿Cómo podemos lograr esto? La respuesta es el interés compuesto. Si empezamos con un capital inicial al cual le agregamos mensualmente un monto determinado, ese capital irá acumulando intereses (capitalizándose) y nos permitirá el crecimiento sostenido de nuestro patrimonio.

Veamos un ejemplo que publiqué hace poco a través del Facebook de Kevala Advisors. Pensemos en cuatro personas de edad similar que empiezan a ahorrar USD 150 mensuales en diferentes etapas de su vida. Para enfatizar el concepto de “interés compuesto” visto al inicio, supondremos que estas personas invertirán su dinero hasta su jubilación (65 años) a una tasa anual de 8%. El primer individuo empieza a ahorrar (invertir) a los 25 años, el segundo a los 35 años, el tercero a los 45 años y el último a los 55 años. Esto significa que el primer individuo tiene un horizonte de inversión de 40 años hasta su jubilación, mientras que el segundo, tercero y cuarto tienen un horizonte de inversión de 30, 20 y 10 años respectivamente.

Si observamos el siguiente gráfico veremos que cuando el segundo individuo empieza su ahorro, el primero ya acumuló USD 30 mil en su fondo. De manera similar, cuando el tercero y cuarto individuo inician su ahorro, el primero ya tiene acumulado USD 91 mil y USD 222 mil respectivamente. Al final de su vida laboral, el primer individuo tiene más del doble de capital que el segundo y cerca de 17 veces más que el cuarto individuo.

Me parece que la conclusión de este sencillo ejemplo es clara: El mejor momento para empezar a construir su futuro es HOY. Ahora bien, si esto es tan sencillo de comprender por muchos, ¿por qué no lo hacemos? Bueno pues, un error bastante frecuente es pensar que aún se es demasiado joven para empezar a ahorrar. Se piensa que todavía nuestros ingresos son muy bajos para destinar una parte al ahorro, motivo por el cual se pospone la decisión para cuando se generen mayores ingresos. Como hemos visto en el ejemplo, esto es un engaño. Lo único que se consigue pensando así es dejar el campo libre para el enemigo número uno de nuestras finanzas: el gasto descontrolado. Pensando así se empiezan a adquirir todos los malos hábitos que nos llevan a vivir por encima de nuestras posibilidades.

¿Cómo ahorrar? Habrán personas que preferirán ahorrar sólo en bancos locales, lo que significa un retorno bajo pero con menor riesgo. Conforme nuestro patrimonio sea más grande, es necesario dejar el tradicional ahorro bancario para empezar a invertir en diversos activos que nos permitan acceder a tasas de retorno más elevadas y sostenibles en el tiempo. Recordemos que a mayor tasa de retorno, el efecto positivo del interés compuesto se incrementa. Para lograr un crecimiento sistemático en el tiempo será necesario ampliar el número de activos (no sólo depósitos), sectores (no sólo el sector bancario) y países (no sólo el Perú) en los que invertiremos. Esa es la clave para hacer crecer nuestro patrimonio. ¿Cómo invertir en estos activos? Esa pregunta es bastante amplia y les prometo que en los siguientes artículos empezaré a tocar algunos de los temas relacionados con las inversiones financieras.

Me gustaría concluir con una frase que siempre tenemos presente en Kevala Advisors: “Planificar nuestro futuro no significa renunciar al presente, sólo exige una disciplina en nuestro ahorro y aprender a gestionar nuestros gastos”. Para evitar la tentación de gastar sin control, tengan siempre presente lo siguiente: “si no lo necesitan, aunque sólo cueste un centavo, es caro”.

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