¿Cómo pedir un préstamo?

¿Cómo pedir un préstamo?

“Por mi madrecita que te pago” es una frase tal vez muy escuchada y también mencionada que se da en situaciones en que una persona que necesita dinero se lo pide prestado a un conocido. Y resulta que ese tipo de préstamo también se da en el sistema financiero formal: la tarjeta de crédito. Ese producto, en su concepto, es bastante análogo a la frase mencionada (salvo por la evaluación previa que hacen los bancos antes de otorgarlo y los intereses aplicados), pues presta dinero a una persona sin tener un colateral que lo respalde. Pero también es más caro que otros préstamos que sí tienen un respaldo ante la probabilidad de no pago.

Así, uno puede encontrar en el mercado financiero peruano diferentes tipos de préstamos personales, como préstamos en efectivo de libre disponibilidad, préstamos para estudios, para adquirir bienes (casas o automóviles), entre otros.

Ante ese vasto escenario, las personas pueden verse confundidas sobre qué crédito tomar ante cada necesidad, en qué moneda, qué plazo, o simplemente pueden dudar si tomar o no dicho préstamo.

PEDIR O NO PEDIR
Antes de solicitar un préstamo a una entidad financiera, una persona debe tener en claro si efectivamente es lo que le conviene.

“La recomendación es no endeudarse si no es necesario. Si no se tiene premura por obtener un producto o servicio, es mejor ahorrar, pues así se obtienen intereses y se evita tener una deuda. Pero hay casos en que no se puede esperar, como cuando surge algún inconveniente”, señala Alfredo Ramírez, director ejecutivo de Comparabien.com, sitio web donde se puede ver los costos de diferentes tipos de créditos de las entidades financieras locales.

El ejecutivo agregó que también conviene pedir un préstamo ante oportunidades de inversión o cuando lo que uno va a comprar tendrá un resultado favorable en el tiempo, como por ejemplo una vivienda o pedir un crédito para una maestría u otros estudios.

EN QUÉ MONEDA
Si finalmente decidió pedir un préstamo y conoce el monto, ahora debe analizar en qué moneda debe requerirlo. “En general, siempre es mejor endeudarse en la moneda en la que uno percibe sus ingresos. Hay factores importantes a tener en cuenta antes de pedir un préstamo: organizar el presupuesto familiar, ser disciplinado con los gastos y pagar puntualmente las cuotas”, recomienda Américo Vallenas, gerente de Gestión de Clientes de Tarjetas de Crédito y Préstamos Personales de Interbank.

Ramírez coincide en calzar las monedas para, de esa manera, evitar el riesgo de las fluctuaciones cambiarias. Sin embargo, señala que en períodos en los que hay devaluación de una u otra moneda, se podría aprovechar endeudarse en la moneda más débil, pero solo pensando en el corto plazo.

¿A CUÁNTOS MESES?
Ahora que tiene definido el monto y la moneda, le toca determinar el plazo.

“El plazo dependerá de la capacidad de pago de cada cliente. Debemos considerar, por ejemplo, si en el período que pensamos endeudarnos también habrá otros gastos obligatorios como el pago de colegio de los hijos, deudas de tarjetas de crédito, cuotas de un crédito hipotecario, etc. Como regla general, tratemos de que las deudas no sobrepasen el 30% del total de nuestros ingresos”, comenta Vallenas, de Interbank.

Ramírez recomienda tomar plazos largos para créditos de mayor monto y productos que no serán consumidos en un tiempo corto.

“Por ejemplo, en tarjetas de crédito no conviene endeudarse en alimentos para pagarlos en seis o siete meses. Para artículos que se consumirán en un período largo de tiempo, como una casa o un auto, sí vale la pena convenir un plazo mayor. El plazo también va a depender de la situación en que uno se encuentre y la estabilidad de su trabajo. La recomendación general es intentar endeudarse en el menor plazo posible, pagando lo máximo que uno pueda”, refiere el ejecutivo de Comparabien.com.

DÓNDE PEDIR
A estas alturas ya debe tener identificadas las características del préstamo que solicitará, pero falta determinar en qué entidad financiera el crédito le saldrá más barato. Para ello, las empresas crediticias deben informarle el monto de la cuota y la tasa de costo efectivo anual (TCEA). Esta última es la tasa de interés que incorpora todos los gastos asociados a un préstamo en cuotas, como por ejemplo, comisiones, portes, seguros, etc.

“Es importante solicitar información de todos los componentes de la deuda que vamos a contraer con el objetivo de comparar las diferentes opciones. Si bien la TEA es la tasa de interés del préstamo, la TCEA incluye los costos adicionales asociados al mismo. Comparar el valor cuota final es un ejercicio práctico que nos puede ayudar a tomar una buena decisión”, señala Vallenas.

Si va a usar su tarjeta de crédito, recuerde que el retiro de efectivo conlleva una tasa de interés alta.

¿Te gustó este contenido?

Suscríbete a nuestro newsletter para que puedas recibir consejos financieros todos los meses.