Cómo comprar un auto sin cuota inicial y no morir en el intento

Enviado por Equipo Comparabien el Mié, 10/07/2019 - 10:30
¿Tienes todas las ganas de comprar un carro, pero los créditos vehiculares no te llaman? Presta atención porque te contamos cuáles son tus opciones.

Comprar un carro está entre las primeras metas de los jóvenes que apenas empiezan a trabajar. Una vez que terminan la universidad, muchos tienen como objetivo salir de casa de sus padres y dejar de pedir el carro prestado, para empezar a transportarse en uno propio. Tener el control sobre la ruta que tomas, la hora a la que decides manejar, qué cosas meter en el auto y hasta la música que pondrás durante todo el camino, es algo que muchos no cambiarían por nada.

Y cada vez son más millennials los que dejan los buses y taxis, y comienzan a transportarse en sus cuatro ruedas, ahora propias. Sin embargo, en el caso de muchos, uno de los principales impedimentos para acceder al carro que buscan es el financiamiento. Para algunos, endeudarse a través de un crédito vehicular no es algo tan conveniente, quizás porque aún están pagando algún crédito de la universidad, tienen un mal historial crediticio o porque no les conviene la tasa de interés que les ofrecen, entre otras.

Por otro lado, algunos otros no cuentan con la cuota inicial requerida por la entidad financiera. Esta cuota va desde el 10% al 20% del valor del auto, y puede representar un valor elevado, dependiendo del modelo del auto escogido, ocasionando que no cumplan con los requisitos para acceder al financiamiento. En cualquiera de los casos, esto representa uno de los principales impedimentos al momento de comprar su primer auto.

Si ese es tu caso y pensabas dejar de lado el sueño del auto propio, debes saber que los créditos vehiculares no son la única alternativa. En efecto, los fondos colectivos representan una opción interesante para quienes tienen el perfil adecuado. ¡Y podrían ser ideales para ti!

¿Qué son?
Los fondos colectivos son como un fondo de ahorro a través del cual se obtienen bienes y servicios, en este caso, un auto. Un grupo de personas se juntan y todos realizan pagos programados de manera mensual, que permiten que cada uno de ellos acceda al vehículo por el que está pagando. Al inscribirte, deberás comprar un certificado y el número de cuotas dependerá de cada caso en particular; una vez que terminas de cancelarlas, accedes al vehículo.

¿Cómo saber si son para ti?
Lo más importante para saber si esta opción es adecuada para tu perfil es preguntarte si estás dispuesto a esperar por el auto. A diferencia de los créditos vehiculares, aquí el carro no será entregado al inicio y seguirás pagando por él. Primero, lo cancelas; luego te lo llevas. Entonces, no tener la urgencia de llevarse el auto es la característica definitiva.

Además, debes averiguar si el modelo que te gustaría adquirir está disponible en esta modalidad, ya que cada entidad maneja diferentes productos, y al final importa que adquieras el auto que te conviene y se ajusta a tus necesidades.

¿Cómo y cuándo me llevo el auto?
La opción clásica para llevarte el vehículo es terminar de pagar las cuotas correspondientes. Pero también hay otras opciones con las que puedes adelantar esto. Si en determinado momento cuentas con un monto de dinero interesante, puedes rematar pagando varias cuotas y así salir adjudicado. Los fondos colectivos manejan una dinámica mensual mediante la cual los participantes del fondo se reúnen y alguien se lleva un auto a casa, a través de la dinámica mencionada.

¿Conviene más que un crédito vehicular?
Evaluar cuál te conviene más dependerá de cuánto estás dispuesto a esperar. Sin embargo, a través de esta opción, el costo será menor, pues no estás pagando intereses. De igual manera, lo que cancelas es la cuota de inscripción y el certificado, y ambas dependerán del valor del auto, ya que se utiliza un porcentaje, que puede variar entre el 4% o 6% según la entidad.

Por otro lado, otra de las principales diferencias es que las entidades de fondos colectivos solicitan menos requisitos que cuando pides un crédito vehicular. Básicamente, en la mayoría de casos se solicita documento de identidad, recibo de servicios (luz, agua, teléfono) y algún documento con el que se pueda acreditar los ingresos, como tu última boleta de pago.

En el Perú son varias empresas las que se dedican a esto, por lo que es ideal que antes de comprometerte con alguna, compares los requisitos, los costos y los beneficios, así te asegurarás de escoger la opción que realmente te convenga, sin pagar de más.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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