Si tienes un dinero guardado y te estás preguntando si conviene invertir dinero sin amarrarte por mucho tiempo, un depósito a plazo de 90 días puede ser una salida simple y bastante competitiva. En el mercado peruano se ven campañas con tasas que llegan hasta 8.25% para plazos cortos, lo que suena tentador cuando lo comparas con tener la plata “quieta” en una cuenta sin rendimiento.
Ahora bien, lo que casi ningún banco te explica en sus anuncios es lo más importante: cómo comparar de verdad entre varias ofertas. La diferencia entre una buena decisión y una regular suele estar en detalles como la TREA, las penalidades por retiro anticipado o el impacto de la inflación en tu ganancia real. Vamos a aterrizarlo para que puedas elegir con criterio y sin complicarte.
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Depósito a plazo fijo: qué es y por qué se usa tanto para 90 días
Un depósito a plazo fijo es, en esencia, un trato sencillo: tú dejas tu dinero en una entidad financiera por un tiempo definido (por ejemplo, plazo fijo a 90 días) y, a cambio, te pagan una tasa. Lo atractivo es la previsibilidad: desde el inicio sabes cuánto te van a pagar y cuándo lo recibirás.
En un contexto donde quieres ordenarte, armar un fondo de metas o aprovechar una tasa alta por una temporada, el corto plazo tiene una ventaja clara: te permite probar sin comprometer tu liquidez por un año. Y si estás empezando a invertir o prefieres inversiones seguras, este instrumento suele sentirse familiar porque se parece a “guardar”, pero con intereses.
Eso sí, “seguro” no significa “igual en todas partes”. La institución, el tipo de moneda (soles o dólares), el monto y hasta el canal de contratación (web vs. agencia) pueden cambiar tu resultado final.
Tasas hasta 8.25% en 90 días: lo que realmente significa
Cuando ves una tasa promocionada, lo primero es entender si están hablando de una tasa nominal o de la TREA depósito (Tasa de Rendimiento Efectiva Anual). Para comparar peras con peras, la TREA es la referencia más útil porque intenta reflejar el rendimiento anual equivalente, considerando la forma en que se pagan intereses y ciertos costos asociados.
Si el plazo es de 90 días, no vas a ganar “8.25% en tres meses”, sino un rendimiento proporcional al tiempo, a menos que la publicidad esté expresada de otra manera (y por eso conviene leer el detalle). En términos prácticos, tu interés a 90 días dependerá de:
- la TREA ofrecida,
- el monto mínimo exigido,
- si los intereses se pagan al vencimiento o con otra frecuencia,
- y si hay condiciones (por ejemplo, “solo para nuevos clientes” o “solo por web”).
En el día a día, lo mejor es pensar así: una tasa alta es buena, pero solo si aplica a tu caso real (tu monto, tu plazo y tu posibilidad de no tocar ese dinero).
El error común: elegir por “el banco más conocido” y no por criterios comparables
Es normal irse por lo familiar. Si ya tienes cuenta en un banco grande, puede darte confianza dejar ahí tu depósito a plazo. Pero cuando hablamos de mejores tasas depósito a plazo, el nombre no siempre gana. A veces una caja, financiera o banco digital ofrece una TREA mayor para 90 días, y la diferencia puede ser relevante si vas a renovar varias veces al año.
El problema es que las campañas suelen enfocarse en “seguridad” y “tasa atractiva”, pero casi nunca te enseñan a evaluar tres preguntas clave: ¿cuánto rinde de verdad (TREA)? ¿qué pasa si necesito el dinero antes? ¿y mi ganancia le gana a la inflación?. Es justo en ese cruce donde se decide si vale la pena o no.
Cómo comparar ofertas de depósitos a plazo sin enredarte (criterios que sí importan)
Imagínate que hoy quieres saber dónde invertir dinero a corto plazo en Perú y tienes 90 días como horizonte. En ese escenario, comparar bien es más importante que “cazar” la cifra más alta del anuncio.
TREA: tu punto de partida para comparar
La TREA te permite poner distintas ofertas en el mismo tablero. Dos entidades pueden ofrecer “tasas” parecidas, pero si una está mostrando una tasa nominal y otra una efectiva, la comparación puede engañarte. Si solo te quedas con el número grande, podrías terminar ganando menos de lo esperado.
Además, fíjate si la TREA cambia por tramos. En depósitos a plazo, es común que te paguen más si depositas desde cierto monto o si eliges un plazo específico. Un plazo de 90 días puede tener una TREA distinta a 60 o 180, incluso dentro de la misma entidad.
Penalidades y condiciones por retiro anticipado (el detalle que nadie quiere leer, pero debes)
Aquí es donde muchas personas se llevan una sorpresa. Si retiras antes del vencimiento, algunas instituciones:
- te pagan una tasa muy baja (como si fuera cuenta de ahorro),
- te quitan parte o todos los intereses generados,
- o aplican condiciones específicas según los días transcurridos.
Esto importa muchísimo si tu depósito a 90 días en realidad es “casi líquido”, porque quizás estás pensando: “si pasa algo, lo saco”. Perfecto, pero antes necesitas saber exactamente qué pasa si retiro antes de tiempo el dinero. Un depósito a plazo no es una cuenta de ahorros; su “precio” por salir antes puede ser alto.
Plazo real y fecha de disponibilidad: no todo es “90 días” en la práctica
Otro detalle subestimado: el vencimiento puede caer en fin de semana o feriado. Algunas entidades liberan el dinero el siguiente día hábil, y eso puede afectar si ese dinero tiene un destino puntual (pago de matrícula, cuota inicial, un viaje). Parece mínimo, pero en finanzas personales, el “cuándo” importa tanto como el “cuánto”.
Inflación: la pregunta incómoda sobre tu ganancia real
Aunque el depósito a plazo fijo sea una de las inversiones seguras, tu rendimiento “real” depende de la inflación. Si tu depósito gana, por ejemplo, un 2% en tres meses, pero los precios suben de forma parecida en ese periodo, tu poder de compra casi no mejora.
No significa que no convenga; significa que conviene ponerlo en contexto. Para objetivos de corto plazo (y para no tener el dinero sin rendimiento), puede ser una excelente herramienta. Solo evita venderte la idea de que “ya invertiste” y por eso tu plata necesariamente creció en términos reales.
Seguro de depósito y respaldo: seguridad sí, pero con criterio
La seguridad no es solo “porque es un banco”. En Perú existe el Fondo de Seguro de Depósitos (FSD) para entidades financieras miembros, con un límite de cobertura que varía en el tiempo. Si vas a colocar montos altos, tiene sentido revisar cómo se cubre tu dinero y si conviene diversificar.
Este punto suele ser simple para la mayoría de personas (montos moderados), pero si estás moviendo ahorros importantes, es un check que vale la pena.
¿Qué banco ofrece mejor rentabilidad a 90 días? La respuesta correcta: depende de tu perfil
Es tentador buscar una lista cerrada con “las mejores tasas”, pero en depósitos a plazo el ranking cambia por monto, canal y condiciones. Una entidad puede ser la mejor para S/ 1,000 y otra para S/ 20,000. Algunas dan mejores tasas si contratas online, otras premian la renovación, y otras solo aplican la promoción si llevas tu sueldo o abres un producto adicional.
Por eso, más que quedarte con “quién paga más”, lo inteligente es comparar ofertas bajo tu propio escenario: monto exacto, plazo exacto (90 días) y tu necesidad real de liquidez.
Aquí es donde plataformas como Comparabien te ayudan: en lugar de ir banco por banco viendo letras pequeñas, puedes acceder a datos factuales de distintos productos, filtrar por plazo y ver tasas de forma más ordenada. En decisiones de corto plazo, ahorrar tiempo también cuenta, porque las campañas y tasas cambian rápido.
Ventajas y riesgos del depósito a plazo fijo (lo bueno y lo que debes vigilar)
Un depósito a plazo fijo funciona muy bien cuando quieres orden y previsibilidad. Te da un rendimiento definido, reduce la tentación de gastarlo y suele ser fácil de contratar. Para una meta de 90 días, encaja especialmente bien si tu objetivo es proteger tu dinero de la inacción y obtener una tasa competitiva sin asumir grandes sobresaltos.
El riesgo principal no es que “pierdas todo”, sino que el producto no calce con tu vida real. Si hay posibilidad alta de que necesites el dinero antes, la penalidad puede dejarte con un rendimiento pobre. Y si tu expectativa es ganarle por mucho a la inflación en tres meses, probablemente te frustres: es un instrumento conservador, no una apuesta de alta rentabilidad.
Además, también existe el riesgo de reinversión: si hoy tomas una tasa alta por 90 días, al vencimiento puede que el mercado ofrezca menos. Eso no es malo, solo significa que conviene pensar en el depósito como una estrategia renovable, no como una promesa eterna.
Una forma práctica de decidir si te conviene invertir a 90 días
Antes de abrir tu depósito, aterriza tu decisión con tres pasos simples. No necesitas una hoja de cálculo complicada; solo claridad.
- Define tu monto y confirma que no lo vas a necesitar antes del vencimiento (o acepta el costo si lo necesitas).
- Compara por TREA, verificando condiciones: canal de contratación, monto mínimo, forma de pago de intereses y penalidades por retiro anticipado.
- Proyecta tu objetivo: si es una meta cercana, el plazo fijo calza; si es crecer a largo plazo, considera que este instrumento es más de estabilidad que de crecimiento agresivo.
Con eso, tu comparación deja de ser “me gusta la tasa” y pasa a ser “esta oferta me conviene a mí”.
Entonces, ¿vale la pena?
Si buscas invertir dinero sin complicarte y con un horizonte claro de tres meses, un depósito a plazo fijo puede valer mucho la pena, sobre todo cuando el mercado ofrece tasas altas para 90 días. La clave está en no decidir por impulso ni por publicidad, sino por comparación real: TREA, condiciones de retiro, plazos efectivos e inflación.
Cuando eliges así, el plazo fijo deja de ser solo “una tasa bonita” y se convierte en una herramienta concreta para avanzar con tus metas. Y si además comparas opciones de manera ordenada —como puedes hacerlo en Comparabien— es más fácil encontrar el equilibrio entre rentabilidad, seguridad y flexibilidad sin perder tiempo ni caer en letras pequeñas.