Guía de Seguros Oncológicos

Uno nunca sabe si llegará a ser detectado con cáncer en algún momento de su vida; sin embargo, existe una palabra clave que podría salvarte: prevención.
Guía de Seguros Oncológicos

Esta enfermedad, es la segunda causa de muerte en el Perú, y de acuerdo a la Liga de lucha contra el Cáncer, cada año se presentan alrededor de 60,000 casos nuevos en el país.

Aunque esta enfermedad se lleva la vida de miles de personas anualmente, todavía son muchos los que creen que nunca padecerán de este mal, olvidando que el cáncer no avisa, ya que por lo general, los síntomas no se sienten o no son visibles sino cuando la enfermedad ya está en un grado avanzado, llegando a ser, en la mayoría de los casos, incurable.

Otro punto importante que se debe tener en cuenta si aún está dudando sobre si contratar o no un seguro oncológico, es el costo del tratamiento. De acuerdo a estimaciones de Rimac Seguros, aproximadamente el 90% de tratamientos de cáncer realizados en el Perú tienen un costo de hasta s/.150.000 y el 10% restante puede superar los s/.450.000.

Por lo tanto, si aún no está convencido sobre si adquirir un seguro oncológico, recuerde que las emergencias y enfermedades muchas veces no avisan, pero lo que puede hacer es estar prevenido teniendo la posibilidad, incluso, de hacerse chequeos preventivos mensuales.

Ventajas
La cultura de prevención en nuestro país aún no está del todo desarrollada, ya que todavía existe una mayoría que no ve necesario hacer uso de un seguro oncológico. Sin embargo, además de poder, literalmente, salvarte la vida, estar asegurado te brinda más ventajas y beneficios de los que crees.

1. Chequeos preventivos
Algo que toda persona espera, es poder detectar el cáncer lo antes posible para iniciar el tratamiento y tener una mejor calidad de vida. Es por eso que los seguros ofrecen chequeos preventivos una vez al año.
2. Tratamientos en el extranjero
Algunas pólizas ofrecen la posibilidad de que, si llega a ser diagnosticado con cáncer, pueda recibir tratamiento en el extranjero y el seguro lo cubra. Si se decide por esta póliza, debe considerar que existen exclusiones y gastos por los que el seguro no se hace responsable.
3. Cirugías reconstructivas
Esta intervención está incluida en algunas pólizas, ya que en muchos casos es necesario realizar esta operación, por ejemplo, con el cáncer de mama.

Por otro lado, si tienes menos de 30 años, crees en la cultura de prevención y adquieres el seguro oncológico, existen beneficios especiales que debes aprovechar:

1. Es más barato porque hay menos posibilidades de que a esa edad puedas ser diagnosticado con cáncer.

2. Te acostumbras a pagar por él antes que tengas una familia. Cuando uno adquiere una responsabilidad que implica realizar pagos cada mes y lo hace de manera prolongada, termina por acostumbrarse. Y qué mejor que hacerlo con algo que puede salvarte la vida.

Recuerda que adquirir un seguro contra el cáncer no debe ser visto como un gasto más dentro de tu presupuesto, sino como una inversión que protege tu salud y con la que puedes prevenir una enfermedad que es la segunda responsable de muerte en el país.

No olvides que el acceso a estos y otros beneficios dependerá del tipo de seguro que elijas, por lo que antes debes comparar las alternativas de seguros oncológicos.

Tratamiento
En los últimos años, los avances que se han hecho para ayudar a las personas a vencer esta enfermedad han sido muchos. Dentro de estos intentos, los tratamientos también han variado, dejando atrás lo que era considerado como la “única opción”: la quimioterapia.

Uno de los tratamientos que está teniendo mayor aprobación es la radioterapia, ya que, uno de sus principales avances es que da al área afectada un mayor efecto de radiación, pero sin dañar a la parte del cuerpo que no cuenta con células cancerígenas.

La inmunoterapia, es otro de los procedimientos que en los últimos años están dando buenos resultados. En este caso, se busca fortalecer el sistema inmune del paciente para proceder a atacar de manera más agresiva el tumor.

Los nuevos métodos que son usados para tratar el cáncer, tienen, usualmente, un efecto dirigido para atacar únicamente a las células cancerígenas, además de no presentar los terribles efectos secundarios con los que cuenta, por ejemplo, la quimioterapia.

Para las personas que cuentan con un seguro oncológico, acceder a estos tratamientos es mucho más fácil y accesible. Sin seguro, el tratar una enfermedad tan agresiva como el cáncer, puede costar entre S/.150.000 y S/.450.000 nuevos soles, dependiendo de si el tratamiento se realiza en una clínica privada o en un hospital del Estado.

Costo
El costo que tienen los seguros oncológicos puede ser muy variado ya que no todos se rigen bajo las mismas condiciones. Los factores que influyen para pagar por protegerse del cáncer pueden elevarse de acuerdo a ciertos elementos.

1. La Edad
Este tema es un factor clave para determinar el precio del seguro, ya que mientras más joven sea, existen menos posibilidades de padecer cáncer. Sin embargo, eso no quiere decir que las personas menores de 30 no puedan padecer esta enfermedad. Es por eso que las pólizas para menores de 22 años son menos costosas que para los mayores de 30.
2. Fumador o no fumador
Para nadie es un secreto que el hábito de fumar incrementa considerablemente las probabilidades de padecer cáncer de pulmón, uno de los más agresivos. Por lo tanto, si es una persona que tiene este hábito, su seguro oncológico puede tener un costo más alto.
3. Enfermedades anteriores
Si has padecido cáncer anteriormente y estás en busca de obtener un seguro oncológico, el costo de tu póliza puede aumentar, ya que, existen posibilidades mucho más altas de tener esta enfermedad.

Aunque estos elementos pueden hacer más costoso el precio de su seguro oncológico, debe recordar que el cáncer muchas veces es una enfermedad silenciosa y no logra ser detectada sino cuando está en una etapa avanzada y el tratamiento tiene costos realmente elevados; por lo que siempre será una buena idea contar con un seguro, que resulta mucho más barato.

Cobertura
Al adquirir un seguro, sea del tipo que sea, siempre debe conocer todo sobre él, en especial la cobertura; es decir, en qué casos y cómo entra en funcionamiento. Cuando hablamos de seguros oncológicos esto no es una excepción.

Muchas personas creen que cuando pagan por este tipo de seguro, automáticamente son cubiertos en todo lo que el tratamiento de esta enfermedad abarca: quimioterapia o radioterapia, trasplantes, transfusiones, etc. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Algunos de los procedimientos que por lo general no están incluídos en la cobertura del seguro oncológico son:

1. Tratamientos o gastos en el extranjero. Aunque esto depende mucho del tipo de póliza que contrate. En las más básicas, estos gastos no están incluídos.
2. Tratamientos alternativos como acupuntura, yoga, aromaterapia, etc.
3. Enfermedades pre existentes o surgidas durante el periodo de carencia.
4. Terapias psicológicas o psiquiátricas, terapias físicas o de rehabilitación.
5. Compra en bancos de sangre, plaquetas, paquetes globurales, etc.

Por otro lado, existen procedimientos que sí está incluidos en la mayoría de las pólizas o coberturas. No obstante, debe recordar siempre preguntar sobre las condiciones y coberturas de cada una.

1. Dependiendo del tipo de cáncer que se padezca, la terapia biológica, quimioterapia y radioterapia están cubiertos en muchos casos al 100%.
2. La cirugía oncológica y, en algunos casos, la cirugía reconstructiva que se realiza cuando se padece cáncer de mama, también están incluidas en las pólizas.
3. Los gastos de tratamiento ambulatorio, laboratorio, hospitalización, nutrición, ambulancia y otros más especificados en las pólizas entran en la cobertura de los seguros oncológicos.

Algunas aseguradoras presentan más exclusiones que otras, por eso, siempre debe preguntar sobre cualquier duda que tenga. Una manera de tener una primera vista de lo que se incluyen en las coberturas, es comparando las alternativas de Seguros Oncológicos.

Activación del Seguro
Si has contratado un Seguro Oncológico y tiempo después fuiste diagnosticado con la enfermedad, es momento de activarlo para hacer uso de su cobertura. Para esto, debes seguir un procedimiento sencillo que te permitirá hacer uso de él.

En primer lugar, es importante que desde el momento en que adquirió el seguro guarde los documentos y los mantenga en buen estado, por lo que, llegado el momento de hacer uso del seguro, estén completos. Aunque el procedimiento es distinto de acuerdo a cada aseguradora, algunos de los documentos que se deben presentar son copia de DNI vigente, estar al día en los pagos de la póliza y la solicitud de activación del seguro.

En segundo lugar, cuando recibe el diagnóstico, debe comunicarse con la aseguradora para que ésta inicie los procesos necesarios. Luego, una vez que tenga los documentos, debe comunicarse con la aseguradora para informarle sobre esto y así le indiquen qué sigue en el procedimiento.

Por último, la aseguradora se comunicará con usted una vez activado el seguro y le informará sobre el médico que le será asignado, de acuerdo a la clínica en la que se atenderá. Además, deberán informarle sobre los beneficios que estará recibiendo, lo que no incluye en el seguro y otras condiciones más de las que deberá estar informado.

Chequeos preventivos
Al contratar el seguro oncológico, no significa que sólo estarás cubierto si llegas a tener cáncer, sino que también podrás acceder a un chequeo preventivo completo anualmente. Primero, al ser un chequeo preventivo es necesario realizar una serie de exámenes y pruebas de diferente tipo para detectar cualquier anomalía.

Por ejemplo, en el caso de Oncosalud, el chequeo que es ofrecido con el seguro consta de las siguientes pruebas:

- Evaluación Física
Las zonas más riesgosas del cuerpo son evaluadas, se palpan algunos órganos y se revisa la piel. Esta evaluación es distinta de acuerdo al sexo de la persona.

- Exámenes radiológicos
Detecta las lesiones que se podrían tener en el interior del cuerpo a través de monitores y radiografías que permiten obtener resultados más claros. En el caso de las mujeres se realiza una mamografía, y en el caso de los hombres, una radiografía del tórax.

- Laboratorio
En esta etapa del chequeo, son analizadas muestras de sangre, orina y secreciones, que ayudarán a una temprana detección de anomalías.

- Gastroenterología
Dependiendo de la edad de la persona se realiza una colonoscopia o una endoscopia. En el caso de los hombres se realizan exámenes urológicos y en el caso de las mujeres, ginecológicos, además del papanicolau.

Por último, debes tener en cuenta que, aunque este chequeo sea gratis, tendrás derecho a realizarlo una vez que hayas cumplido un año luego de haber adquirido el seguro.

Recuerda que cada aseguradora tiene una estructura diferente para llevar a cabo los chequeos preventivos, de acuerdo al paquete y tipo de póliza que hayas adquirido, por lo que primero debes informarte para saber de qué manera te beneficia y aplica el chequeo.

Periodo de carencia
Cuando contratas un seguro, sea del tipo que sea, es fundamental que tengas conocimiento sobre los términos más importantes que se incluyen en el contrato. En el seguro oncológico el “periodo de carencia” es uno de ellos.

Se refiere al lapso de tiempo establecido en el contrato de adquisición de este tipo de seguro en el que si una persona es detectada con la enfermedad, no podrá ser tratada o cubierta con la póliza del seguro que adquirió.

Por otro lado, otro término que debería conocer si cuenta con este seguro o si está pensando adquirir uno, es el de “periodo de espera”, que se refiere al lapso de tiempo posterior durante el cual, si una enfermedad es detectada, tendrá que esperar el tiempo indicado para hacer uso de la cobertura de la póliza.

Aunque la duración de estos periodos depende de cada aseguradora, por lo general, el tiempo suele ser de 90 días. Sin embargo, no olvides consultar cuando haces el contrato de tu seguro.

Mitos
Lo desconocido o ‘lejano’ siempre genera dudas. Éstas, traen consigo distintas versiones o mitos que no hacen más que causar confusión en las personas. Lo mismo sucede con los seguros oncológicos, e incluso, con la misma enfermedad.

En el caso de los seguros, los mitos que se han formado alrededor de él, han llevado a que sean pocas las personas que se decidan por contratar uno. Sea por el miedo o por no estar bien informados, éstos son algunos de los mitos que más son escuchados en la sociedad y en los que no puedes caer.

- No son necesarios: Si aparentemente no sienten ninguna molestia, sus familiares directos no han sufrido de la enfermedad o simplemente piensan que nunca la tendrán, es lo más común que piensen que no necesitan un seguro; sin embargo, está demás decir que el cáncer es una enfermedad, casi siempre, silenciosa y que no se manifiesta sino cuando se encuentra en un grado muy avanzado. Por lo tanto adquirir este seguro es uno de los productos más necesarios y que debemos preocuparnos en adquirir.

- Son muy caros: Si bien los seguros con coberturas más completas pueden tener un precio más elevado, debe saber que existen distintas coberturas con distintos precios. Solo debe elegir la que se adecúe mejor a su presupuesto y revisar las alternativas a través de comparadores de seguros oncológicos.

- Las coberturas no son suficientes: El rango de acción de un seguro oncológico es muy variado, si deseas obtener uno con una cobertura más amplia, puedes optar, dependiendo de la aseguradora, por uno ilimitado, en el que no tienen un tope en cuanto a gastos de tratamiento.

- Fuera del país hay mejores tratamientos: Existe la idea de que en el extranjero se puede recibir un mejor tratamiento; sin embargo, esto necesariamente no es verdad. Es cierto que se pueden encontrar equipos renovados y más avanzados, pero, de acuerdo a Fernando Suazo, director médico de Oncosalud, en cuanto a los resultados y éxitos en los tratamientos, no hay diferencia.

- No tendrás tiempo para usarlos: Muchos piensan que al tener un seguro y no tener la enfermedad, no podrán hacer uso de ella; esto es falso, ya que en la mayoría de seguros tienen acceso a un chequeo preventivo anualmente de manera gratuita. Además, muchos seguros te brindan beneficios y otro tipo de convenios con distintas clínicas y entidades.

Recuerda que si tiene alguna duda sobre el seguro o sobre algún otro tema referido a su salud, lo mejor que puedes hacer es informarse en la misma entidad o con algún médico. Además, si piensas adquirir un seguro oncológico, primero revisa todas las alternativas.

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