Las 5 razones por las que un DPF es tu salvación si el ahorro no es tu fuerte

Enviado por Equipo Comparabien el Dom, 20/10/2019 - 14:05
Si ahorrar no es tu primer instinto y ya has hecho varios intentos, un Depósito a Plazo Fijo será tu salvación. Sus condiciones hacen que mantener el dinero intacto sea más fácil que nunca.

Ahorrar no es fácil para todos; por el contrario, para muchas personas resulta más complicado de lo que parece. Decir que no a las tentaciones y compras por impulso del día a día puede ser algo difícil; buscar que tu presupuesto se cumpla a veces requiere más esfuerzo del que aparenta. Pero no solo es eso.

El proceso del ahorro suele tener dos partes. En la primera, te esfuerzas por reducir tus gastos, ser consciente en tus compras y así juntar una cierta cantidad de dinero. Una vez que lo tienes, lo que toca es no gastarlo, es decir, seguir fuerte y concentrado en no gastar tus ahorros mientras vas ahorrando más. Y es justamente esta parte en la que muchos fallan, porque la tentación de gastarse el dinero que van ahorrando sigue presente.

Para evitarla de manera satisfactoria, los Depósitos a Plazo Fijo son el producto financiero que les conviene. ¿Por qué? Porque les permite quitarse de encima esa preocupación e incluso la posibilidad de gastarse el dinero en simples pasos. A continuación, las razones por las que alguien que es malo con el ahorro debería considerar abrir un DPF una vez que ha logrado juntar cierta cantidad de dinero:

1. No puedes retirar el dinero hasta que se cumpla el plazo
Lo primero y más importante de todos es que, por la naturaleza del producto, ¡no podrás retirar el dinero! Por más que quieras, no será tan fácil como pasar una tarjeta de débito en un restaurante o centro comercial y gastar tus ahorros. Al abrir un DPF te comprometes a dejar el dinero en la entidad elegida hasta que se cumpla el periodo pactado. Puede ser 30 días, 60 días, 360 y hasta 720.

El plazo elegido dependerá del tiempo que tengas a disposición, es decir, si los ahorros son para la bolsa de viaje de tus vacaciones del próximo año, elegirás el plazo que más se acerque a esa fecha. Entonces, estás asumiendo un compromiso del que no es fácil zafarse.

2. No se requieren muchos trámites
Abrir un DPF es tan fácil como realizar un retiro de dinero. Solo necesitas elegir la entidad en la que abrirás el Depósito a Plazo Fijo, llevar tu DNI y el efectivo (en algunos casos se hace vía transferencia). La facilidad que esto representa es para evitar que las personas se desanimen pensando que se necesitan muchos papeles y reprocesos, o que tomará más tiempo del necesario.

3. Tiene tasas de interés atractivas
No solo tienes como punto a favor que no podrás retirar el dinero hasta que se cumpla el plazo, sino que también verás cómo tu dinero crece por sí solo a una tasa que sí o sí te conviene. Las tasas de interés ofrecidas por estos productos son más altas y convenientes que las de las cuentas de ahorros. Al final del plazo, no solo tendrás tu dinero, sino que este habrá producido intereses bastante interesantes.

No olvides que hay muchas alternativas para elegir un DPF y lo mejor que puedes hacer antes de solicitar uno es comparar las opciones. Verifica las tasas de interés pero también los montos mínimos de apertura, para asegurarte que esa es la alternativa ideal para ti.

4. No pagas mantenimiento
Otro de los puntos a favor es que en un depósito a plazo fijo (DPF) no hay costos adicionales. No hay seguros, comisiones ni cobros por mantenimiento que sueles encontrar en otros productos financieros como las cuentas de ahorro. Esto significa que tu dinero no se verá afectado ni reducido bajo ningún concepto. El único cambio que se verá en las cifras es cuando se reciban
los intereses pactados.

5. Hay un contrato de por medio
Por último, no se trata de un trato oral o un compromiso que asumes al darle la mano al ejecutivo del banco. Al abrir un DPF firmarás un contrato donde se establecen todas las condiciones, por lo que respetarlo no dependerá de si estás de buen humor o no, sino que será obligatorio. Esto será sumamente beneficioso para ti, porque tu dinero se mantendrá a salvo y
serás libre de las tentaciones de gastártelo.

Algo para considerar es que una vez abierto el DPF, la cantidad de dinero no será modificada, ya sea por un retiro o por un depósito, es decir, tampoco puedes aumentar más dinero. ¿Qué puedes hacer si en esos meses ahorraste una cantidad adicional? Esperar a que se cumpla el plazo y una vez que el dinero esté listo, puedes abrir un nuevo DPF sumándole los nuevos ahorros que hayas reunido.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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