Números de emergencia en Perú: Guía esencial para actuar rápido

Actualizado el 25 de Junio 2026
Números de emergencia en Perú: Guía esencial para actuar rápido

Saber ¿cuáles son los números de emergencia en Perú? no es un dato “para algún día”: es de esas cosas que ojalá nunca uses, pero que cuando las necesitas, cada segundo cuenta. Y no se trata solo de Policía, Bomberos y ambulancia. En Perú también existen líneas menos difundidas —como apoyo psicológico o asistencia para personas con discapacidad— que pueden marcar una diferencia enorme en momentos críticos.

Esta guía reúne los teléfonos más útiles, te explica cuándo llamar a cada uno, y te deja recomendaciones simples para que la ayuda llegue más rápido.

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Los números de emergencia principales en Perú (los que conviene memorizar)

Hay tres servicios que suelen ser la primera puerta de entrada ante una emergencia. Si los tienes claros, ya estás un paso adelante, incluso si estás fuera de tu distrito o viajando.

Policía Nacional del Perú (PNP): 105. Úsalo ante robos, asaltos, violencia, accidentes de tránsito con riesgo, disturbios o si ves una situación que pone a alguien en peligro. También sirve si necesitas apoyo inmediato por un caso de violencia familiar y no sabes a qué línea especializada llamar en el momento.

Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú: 116. Este número no es solo “incendios”. Los bomberos también responden por rescates, fugas de gas, personas atrapadas, accidentes vehiculares con heridos o riesgo de explosión, y situaciones con materiales peligrosos. Si hay humo, olor fuerte a gas o un cableado chispeando con fuego, mejor llamar temprano que tarde.

SAMU (Sistema de Atención Móvil de Urgencias): 106. Es la línea de atención para emergencias médicas y coordinación de ambulancias, especialmente útil en casos de pérdida de conocimiento, dificultad respiratoria, convulsiones, dolor fuerte en el pecho, accidentes con lesiones serias o cualquier cuadro que parezca comprometer la vida.

Si vives en la capital o pasas mucho tiempo allí, probablemente también has escuchado búsquedas como “números de emergencia Lima”. Estos teléfonos funcionan a nivel nacional, pero la rapidez puede variar por zona. Aun así, tenerlos listos sigue siendo la mejor decisión.

¿Cuál es el número para emergencias médicas en Perú? Cómo pedir ayuda sin perder tiempo

En un susto médico, lo común es entrar en modo automático y llamar a cualquier número “a ver si alguien contesta”. La diferencia entre una buena llamada y una llamada confusa es que, en la primera, el operador puede activar recursos rápido.

Para emergencias médicas, tu primera opción suele ser SAMU (106). Si estás asegurado en EsSalud o la persona afectada lo está, también puede servirte saber que existen ambulancias EsSalud y centrales de atención que varían según región; en la práctica, si no tienes a la mano el teléfono local, empieza por 106 y explica claramente el caso y la ubicación.

Al llamar, di esto en el primer minuto, sin adornos:

  • Dónde estás (distrito, avenida/calle, referencia visible, piso/departamento si aplica).
  • Qué ocurrió (accidente, desmayo, crisis respiratoria, etc.).
  • Estado de la persona (consciente/no consciente, respira/no respira, sangrado fuerte, dolor intenso).
  • Un número de retorno por si se corta la llamada.

Un detalle que pocos consideran: tu ubicación pesa tanto como la emergencia. Si estás en carretera, menciona el kilómetro, el sentido de la vía y cualquier referencia (peaje, puente, grifo). Si estás en edificio, aclara si el ascensor funciona o si hay rejas con llave; ese tipo de información evita minutos perdidos.

¿Qué número debo llamar en caso de incendio o fuga de gas?

Si hay fuego, humo denso o una fuga de gas, la llamada correcta es Bomberos (116). En esos casos, el objetivo no es “verificar” si se puede controlar; es prevenir que se salga de control. Con gas, por ejemplo, un chispazo basta.

Mientras llamas, haz lo básico: evita encender luces o usar interruptores si sospechas de gas, ventila si es seguro, y evacúa. Si el incendio es en cocina y recién empieza, algunas personas intentan apagarlo con agua; en fuego por aceite eso puede empeorar. Bomberos te puede orientar por teléfono mientras coordina la salida.

Este es uno de los motivos por los que conviene no confundir: el número de emergencia Perú para incendios no es el mismo que para policía. En una crisis, tu cerebro se va a lo conocido; por eso ayuda tenerlo guardado y etiquetado en el celular como “Bomberos 116”.

Otros teléfonos de emergencia en Perú que casi nadie incluye (y que sí existen)

Aquí está el valor real de tener una guía completa: hay situaciones que no entran en “policía-bomberos-ambulancia”, o que requieren un enfoque especializado.

Atención psicológica y crisis emocional: sí, hay líneas gratuitas o de bajo costo

Una crisis de ansiedad intensa, una idea suicida, un ataque de pánico o un episodio de violencia pueden requerir ayuda inmediata, incluso si no hay una lesión física visible. En Perú, existen servicios de orientación psicológica y atención en salud mental a través de canales del Estado y redes de salud; el acceso puede variar por ciudad, pero la recomendación práctica es la misma: si hay riesgo de daño inmediato, no esperes.

Si la persona está en peligro inminente (por ejemplo, amenaza de autolesión o agresión), llama a SAMU (106) y/o Policía (105) según corresponda. Si el caso no es de riesgo inmediato pero sí urgente emocionalmente, busca el canal de orientación psicológica disponible en tu región o a través de servicios de salud; lo importante es que sepas que no estás limitado a “aguantar” o “esperar a mañana”.

Este tipo de apoyo importa también en finanzas personales: un evento crítico puede llevarte a decisiones impulsivas (endeudarte sin evaluar, caer en estafas, firmar algo bajo presión). La ayuda correcta primero cuida a la persona; luego ya habrá espacio para ordenar lo demás.

Servicios para personas con discapacidad: atención y acompañamiento

Una pregunta frecuente es: ¿cuáles son los números de emergencia para niños o personas con discapacidad? La respuesta depende del tipo de emergencia, pero el enfoque es claro: usa los números principales (105, 106, 116) y añade información específica que facilite la atención.

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Si la persona tiene discapacidad auditiva o dificultades de comunicación, dilo desde el inicio para que el operador ajuste la interacción. Si hay un cuidador presente, conviene que sea quien hable. Si no lo hay, intenta describir señales visibles y pide que llegue personal capacitado.

En caso de extravío de un menor o de una persona con discapacidad que no puede ubicarse sola, la llamada a Policía (105) suele ser el punto de partida. Mientras tanto, comparte datos concretos: ropa, última ubicación, rasgos, y si necesita medicación o asistencia especial.

Emergencias por seguros: asistencia vehicular y hogar (un “extra” que sí suma)

Aunque no reemplazan a los servicios públicos, las líneas de asistencia de tu seguro vehicular pueden resolver problemas que se sienten como emergencia: grúa, cerrajería, plomería por fuga de agua, electricista por corto circuito, o ambulancia por accidente cubierto.

Si tienes seguro, guarda en contactos el número de asistencia de tu compañía. En un choque leve sin heridos, por ejemplo, muchas veces te conviene activar primero tu asistencia y seguir el protocolo (fotografías, ubicación, datos del otro conductor). Si hay heridos o riesgo, la prioridad vuelve a ser SAMU/Bomberos/Policía.

En Comparabien, cuando comparas un Seguro Vehicular, vale la pena mirar más allá del precio: revisa si incluye asistencia 24/7, cobertura de grúa, y soporte en carretera. Ese tipo de beneficios se nota justo en el día complicado.

Qué hacer si no responden los números principales (sin entrar en pánico)

A veces el problema no es saber el número, sino que la línea esté saturada o haya mala señal. Tener un plan B te mantiene en control.

Primero, corta y vuelve a llamar. Suena simple, pero muchas centrales liberan llamadas rápido y la segunda entra. Si estás con alguien, que una persona llame y otra busque ayuda cercana (vigilancia, serenazgo municipal, un comercio).

Si no hay cobertura, muévete unos metros a un punto más alto o abierto. En edificios, cerca a ventanas suele mejorar la señal. En carretera, busca un tramo con mejor recepción sin ponerte en riesgo.

Si estás en una zona donde el serenazgo responde rápido, también puede ser útil como apoyo inicial, sobre todo para control de tránsito o primeros auxilios básicos. Los números cambian por municipalidad, así que conviene guardar el de tu distrito como “Serenazgo + distrito”. No reemplaza al 105/106/116, pero puede comprar tiempo.

Cómo tener estos números “a mano” de verdad (y no solo guardados)

La mayoría guarda los teléfonos, pero en una urgencia el celular se bloquea, estás nervioso o no encuentras el contacto. Un pequeño ajuste hace la diferencia: organiza tus contactos como si mañana los fueras a necesitar.

Guárdalos así, con nombres cortos y visibles: “Emergencia PNP 105”, “Emergencia Bomberos 116”, “Emergencia SAMU 106”. Si tu equipo permite “contactos de emergencia” en pantalla bloqueada, actívalos. Y si vives con familia, enséñales dónde están; no sirve de mucho que solo tú lo sepas.

Una idea práctica es tener una nota pegada en la refri o cerca a la puerta con los números principales y una referencia de tu dirección (urbanización, manzana/lote, un punto conocido). En estrés, hasta decir tu propia dirección puede fallar.

Tener un plan de emergencia también es cuidar tu tranquilidad (y tu bolsillo)

Emergencias hay de muchos tipos: médicas, incendios, seguridad, crisis emocionales. Saber cuáles son los números de emergencia en Perú es la parte básica; la parte que casi nadie trabaja es cómo pedir ayuda, qué datos decir y qué alternativas existen cuando lo típico no alcanza.

Si a eso le sumas tus líneas de asistencia de seguro (auto, hogar o salud), terminas con una red más completa: una que te ayuda a reaccionar rápido, tomar decisiones más frías y evitar costos innecesarios por improvisación. Nadie planea un mal día, pero sí puedes planear cómo responder. Guardar estos números hoy es una de esas decisiones simples que se sienten pequeñas… hasta que te salvan el día.

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