¿Cuál es la tarjeta de crédito más fácil de sacar en Perú?

Actualizado el 19 de Enero 2026
¿Cuál es la tarjeta de crédito más fácil de sacar en Perú?

Si estás buscando cual es la tarjeta de credito mas facil de sacar, probablemente estás en una de estas situaciones: recién empiezas tu historial, tus ingresos son variables (independiente, emprendedor, freelancer) o simplemente no quieres pasar por un proceso lleno de requisitos. La buena noticia es que en Perú sí existen opciones más accesibles, pero la respuesta cambia según tu perfil.

En este artículo vas a entender qué bancos suelen aprobar más fácil, qué requisitos mínimos suelen pedir y, sobre todo, qué alternativas reales tienes si hoy no calificas por la vía “tradicional”. Y si al final quieres comparar opciones con datos claros (costos, membresías, beneficios), en Comparabien puedes ver distintas tarjetas lado a lado para decidir con mejor información.

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Primero, una idea clave: “más fácil” no significa lo mismo para todos

Cuando alguien pregunta qué banco da tarjeta de crédito fácil en Perú, suele imaginar una lista única con “el mejor banco”. En la práctica, los bancos aprueban según señales de riesgo: ingresos demostrables, estabilidad laboral, historial en centrales y comportamiento financiero (deudas, atrasos, líneas usadas).

Por eso, una tarjeta puede ser muy fácil para una persona en planilla con buen récord, y muy difícil para un independiente que recién formaliza sus ingresos. La estrategia más inteligente es identificar qué producto encaja con tu situación actual, no con tu situación ideal.

¿Qué miran los bancos para aprobar una tarjeta de crédito?

Aunque cada entidad tiene su propio modelo, casi siempre se repiten patrones. Los requisitos de tarjeta de crédito en Perú se apoyan en tres cosas: cuánto ganas, qué tan estable es ese ingreso y qué tan confiable has sido pagando antes (aunque sea un servicio pequeño).

En el día a día esto se traduce en: boletas, constancias, movimientos bancarios, reportes de centrales de riesgo y nivel de endeudamiento. A veces también influye si ya eres cliente (cuenta sueldo, CTS, ahorros) porque el banco puede observar tu flujo real.

Un “detalle” que muchos pasan por alto: no siempre te rechazan por ganar poco; a veces te rechazan por no poder demostrar ese ingreso de manera consistente. Esto explica por qué personas con buen negocio, pero finanzas mezcladas, sienten que “ningún banco les da”.

Bancos donde suele ser más accesible obtener una tarjeta (según perfil)

Si estás en planilla: BCP y BBVA suelen ser rápidos, pero no siempre los más flexibles

En contenidos sobre tarjetas de crédito fáciles de obtener en Perú, aparecen mucho BCP o BBVA porque tienen procesos digitales, campañas frecuentes y preaprobaciones para clientes. Si recibes tu sueldo ahí o tienes movimientos constantes, es común que te ofrezcan una línea sin tanto trámite adicional.

Ahora, que el proceso sea rápido no significa que los requisitos sean “mínimos”. Si no tienes historial o tu situación laboral es irregular, pueden pedir más sustentos o aprobar una línea pequeña. En general, funcionan muy bien cuando ya estás dentro del sistema formal y el banco te conoce.

Si estás fuera del sector formal o recién empiezas historial: el Banco de la Nación puede ser más relevante de lo que crees

Aquí viene un punto que casi no se enfatiza y es clave si estás empezando: el Banco de la Nación suele exigir menos requisitos formales en ciertos casos, especialmente si ya tienes una relación previa por pagos del Estado, cuentas asociadas o movimientos recurrentes. No siempre necesitas un historial extenso ni una “vida crediticia” larga para ser considerado.

Esto lo vuelve particularmente interesante si estás en transición: trabajas por recibos por honorarios, estás entre trabajos, estás empezando un emprendimiento o simplemente aún no construyes un récord fuerte. La disponibilidad exacta depende del producto vigente y del perfil evaluado, pero como regla práctica conviene mirarlo como una puerta de entrada cuando el sistema tradicional te pide “más de lo que tienes hoy”.

Además, muchas personas solo piensan en bancos comerciales y se olvidan de que la facilidad de aprobación también está ligada a cómo el banco entiende tu estabilidad. En algunos casos, tu relación con el Banco de la Nación puede jugar a favor.

Si quieres una alternativa accesible sin depender de aprobación “por scoring”: la tarjeta de crédito garantizada

Si tu gran problema es “no tengo historial” o “me rechazaron”, hay una opción que cambia las reglas: la tarjeta de crédito garantizada (o con garantía). La lógica es simple: dejas un depósito como respaldo (en una cuenta o producto asociado), y el banco/entidad te da una línea equivalente o proporcional a esa garantía.

Esto es especialmente útil si estás buscando cómo sacar una tarjeta de crédito sin historial, porque reduce el riesgo para el emisor. Y para ti tiene un beneficio enorme: puedes empezar a construir historial de forma controlada, con una línea que tú mismo defines.

Lo que casi nadie cuenta con claridad es que, usada con estrategia, una tarjeta garantizada puede ser un “puente” de 6 a 12 meses para luego calificar a tarjetas tradicionales con mejores beneficios. No es solo una salida de emergencia; puede ser un plan inteligente para principiantes.

Retail y tiendas por departamento: aprobación más flexible, pero ojo con el costo total

Otra ruta común para obtener una tarjeta cuando un banco te dice que no es la de tarjetas de retail (tiendas por departamento o cadenas). Suelen tener procesos más simples y pueden ser más flexibles con historial limitado.

El punto crítico es que, si no comparas bien, podrías terminar pagando más por intereses, seguros o comisiones. No es que sean “malas” por defecto; simplemente requieren más disciplina: pagar a tiempo, evitar compras impulsivas y revisar condiciones desde el día uno.

Si estás empezando, una tarjeta retail puede servir como escalón, pero conviene usarla con montos pequeños y pagos completos para construir récord sin encarecer tu vida financiera.

Entonces… ¿cuál es la tarjeta de crédito más fácil de sacar?

La respuesta más honesta es: la más fácil es la que mejor encaja con tu situación actual y tu capacidad de sustentar ingresos. Pero si tuviéramos que aterrizarlo por escenarios, se ve así:

  • Si tienes ingreso formal en planilla y movimientos bancarios claros, normalmente es más fácil con bancos grandes donde ya eres cliente (por ofertas y preaprobaciones).
  • Si estás fuera del sector formal o recién construyes historial, el Banco de la Nación puede ser una alternativa más accesible en requisitos formales en comparación con lo que muchos esperan.
  • Si te rechazaron o no tienes historial, una tarjeta de crédito garantizada suele ser la vía más directa y realista para empezar.
  • Si quieres una aprobación rápida con requisitos simples, el retail puede aparecer como opción, pero debes evaluar bien el costo total.

Visto así, “más fácil” no es sinónimo de “mejor”. La mejor decisión combina facilidad de aprobación con condiciones sostenibles para tu presupuesto.

Requisitos mínimos: lo que conviene preparar antes de postular

Postular sin preparar nada suele terminar en rechazo… y eso no ayuda, porque múltiples intentos en poco tiempo pueden jugar en contra dependiendo de la entidad. Lo ideal es que llegues con tu historia ordenada.

Como guía práctica, antes de solicitar una tarjeta (en banco o retail), ten a mano:

  • Documento de identidad vigente y datos actualizados (dirección, teléfono, correo).
  • Sustento de ingresos: boletas, recibos por honorarios, declaración, o movimientos bancarios consistentes.
  • Un nivel de endeudamiento razonable: si ya tienes préstamos o cuotas altas, es mejor ordenar eso primero.
  • Un comportamiento de pagos impecable en servicios o créditos vigentes (aunque sean montos pequeños).

Si eres independiente y te preguntas cómo sacar tarjeta de crédito si soy independiente, un ajuste simple puede marcar diferencia: separar tus finanzas. Recibir pagos en una cuenta, mantener saldos y movimientos estables, y evitar “picos” raros ayuda a que tu ingreso sea más creíble a ojos del banco.

Cómo aumentar tus probabilidades si eres principiante (sin complicarte)

Imagínate esto: pides una tarjeta, te aprueban una línea pequeña, y en dos meses ya estás frustrado porque “no me alcanza”. Esa es una trampa común. Cuando estás empezando, tu objetivo principal no debería ser la línea más alta, sino construir confianza.

Una forma efectiva es comenzar con una tarjeta de entrada (o garantizada), usarla en compras cotidianas pequeñas (supermercado, movilidad, streaming) y pagar el total antes de la fecha de vencimiento. Con eso generas historial sin intereses y dejas evidencia de buen manejo.

Si hoy estás buscando mejores tarjetas de crédito para principiantes, prioriza condiciones simples: costos claros, una membresía que tenga sentido para tu uso (o que puedas evitar cumpliendo consumos), y beneficios que realmente vayas a aprovechar. Una tarjeta “llena de perks” no sirve si te obliga a gastar más o te cobra comisiones que no habías considerado.

Lo que debes comparar antes de aceptar la primera tarjeta que te ofrezcan

En Perú es común recibir ofertas por llamada, app o correo. Y cuando uno quiere una tarjeta “fácil”, la tentación es decir que sí y ya. Pero una diferencia pequeña en tasa, comisiones o membresía se siente fuerte en el tiempo.

Antes de firmar, compara el costo total y la flexibilidad. Por ejemplo, una tarjeta sin membresía (o con membresía exonerable) puede ser una gran aliada si recién estás probando cómo te organizas con crédito. Y si te atrae el financiamiento en cuotas, revisa el interés real y si existen promociones que de verdad apliquen a tu consumo habitual.

En Comparabien, justamente, la idea es que no te quedes con una sola opción por impulso. Comparar las tarjetas de crédito en Perú te permite ver con claridad qué te conviene según tu perfil, sin depender solo del discurso comercial.

Para cerrar: la tarjeta más fácil es la que te ayuda a construir futuro, no la que te aprueban por salir del paso

Conseguir una tarjeta en Perú puede ser rápido o puede tomar varios intentos, pero casi siempre hay una ruta viable si eliges bien. Si estás en planilla, probablemente encuentres facilidad en bancos tradicionales. Si estás fuera del sector formal o recién arrancas, mirar al Banco de la Nación y considerar una tarjeta garantizada puede abrirte puertas que otros contenidos ni mencionan.

Tu meta no es solo que te digan “aprobado”, sino empezar un historial saludable, con una tarjeta que puedas manejar sin estrés. Y cuando comparas condiciones con calma, la decisión deja de ser un salto al vacío y se convierte en una herramienta real para tu vida financiera.

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