Guía para elegir fondos mutuos

Enviado por Enrique Diaz el Mié, 19/10/2011 - 00:00

Óscar, se encuentra muy emocionado porque su cumpleaños está muy próximo, e incluso ya ha empezado a difundir su lista de obsequios entre sus familiares y amigos más cercanos. Dentro de sus obsequios habitualmente él recibe una cierta cantidad de dinero de unos parientes que viven en el extranjero y se encuentra evaluando dónde puede invertirlo.

Una opción que le llamó su atención fue la de fondos mutuos. Pero pronto descubrió que hay un sinnúmero de denominaciones que conocer respecto de los fondos mutuos: Moderado, conservador, agresivo, crecimiento, balanceado, equilibrado, etc. Más aún, tras visitar una de las empresas administradoras y escuchar las bondades de participar en cada uno de sus fondos, Óscar sale de la reunión con más preguntas que respuestas, pues si todos son beneficiosos cómo elijo al mejor, él se preguntaba. Tales dudas se agravan aún más cuando por su cuenta empieza a indagar y la información disponible públicamente le resulta confusa.

Su búsqueda fue recompensada, pues encontró material útil para su decisión. En efecto, en La Guía para invertir en Fondos Mutuos (http://www.mcifperu.com/Docs/files/Guia_FM.pdf) pudo comprender cómo funciona y un lineamiento general para invertir en fondos mutuos. También obtuvo información importante adicional en Boletín de Análisis de Desempeño de Fondos Mutuos (http://www.mcifperu.com/Docs/files/Boletin_desempeno_Fondos_Mutuos.pdf); el cual le permitía comparar adecuadamente los desempeños de los distintos tipos de fondos.

Con esta experiencia a cuestas, ahora Oscar ya se sentía más confiado de cómo proceder, y se animaba incluso a compartir algunos consejos:

  1. No existe el mejor fondo mutuo
    En efecto, no existe el mejor fondo mutuo en sí, sino que existe el mejor fondo para cada persona, en función de cómo este coincida con las características financieras, objetivos individuales y “personalidad financiera” (perfil de riesgo) de cada individuo. Habrá algunas inversiones que necesito madurar pronto, otras en las que podría esperar. Mi resistencia patrimonial (¿Cuánto puedo arriesgar?) tendrá que ser analizada; etc.. Haga su tarea defina bien lo que quiere y hasta cuanto puede arriesgar!
  2. Evitemos comparar “papas con camotes”
    Hablando claro, en nuestro mercado existen básicamente 5 Tipos de Fondos, y lo correcto es comparar entre similares: Renta variable (Invierte mayoritariamente en acciones, por lo que implícitamente tiene un mayor riesgo), Renta Mixta (abarca tanto acciones como bonos, suelen tener un menor riesgo que los de renta variable, pero también una menor rentabilidad), Renta fija (que invierten en instrumentos más conservadores, bajo riesgo y bajo retorno), Corto Plazo (también son fondos conservadores que priorizan la liquidez) y por último los fondos internacionales que invierten en instrumentos fuera del país. Cada tipo fondo tiene sus pros y sus contras, y debemos elegir alguno que se adapte a nuestro perfil de riesgo, nuestro horizonte (plazo) de inversión y nuestros objetivos personales. ¡Defina antes, qué tipo de fondo le acomoda!
  3. Una Golondrina no hace el verano
    La rentabilidad es posiblemente la variable más relevante que consultaremos para decidir; sin embargo recordemos que lo ganado en periodos anteriores no me asegura que será lo que ganaré en el futuro. Por ello es indispensable que revisemos el comportamiento de cada fondo en el que queremos participar en diferentes periodos de tiempo. Lo transcendental es identificar que tan consistente son las rentabilidades en el tiempo. Por ejemplo si consideramos diferentes intervalos como uno, tres y cinco años, podremos notar que el Fondo “A” siempre ha sido más rentable que el fondo “B”; o también podríamos notar alternativamente que el Fondo “B” es a la larga más rentable, pero en periodos más cortos (un año por ejemplo) a veces no es el mejor. Sabiendo mi horizonte de inversión podré identificar qué fondo se desempeña mejor en mi tiempo de espera. Veamos un caso real para Fondos de Renta Fija:
  4. Fondos

  5. La rentabilidad no lo es todo. Veamos más allá de lo evidente
    Otras variables deben también merecer nuestra atención. En primer lugar, las comisiones que nos cobra, debemos ser bastante cuidadosos porque existen ciertas comisiones que se hayan implícitas en el valor cuota, como por ejemplo la de administración y otras que se cobran de manera explícita, como lo es la comisión de rescate. Este punto es especialmente relevante porque aún una décima de punto porcentual puede hacer una gran diferencia en nuestra rentabilidad. En segundo lugar debemos comparar los montos mínimos requeridos para ingresar al fondo, el cual puede implicar un monto fijo, o la compra de un número predeterminado de participaciones en él, tales participaciones son comúnmente conocidas como “cuotas”. Este discernimiento es fundamental porque en el mercado existen fondos que pueden requerir desde 500 soles hasta 10,000 dólares como mínimo para ingresar a invertir.

Por último debemos tener presente que dado que los fondos mutuos invierten el dinero que les confiamos, muchos fondos exigen un periodo mínimo de permanencia.
Ahora Oscar está más tranquilo y se ha hecho la firme promesa de siempre estar informado sobre los Fondos mutuos; pero sobre todo saber compararlos para varios periodos de tiempo y así evitarse ingratas sorpresas. ¿Se anima a seguir el ejemplo de Oscar?

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