Define tus objetivos de ahorro y encamínate hacia ellos

Enviado por Finanzas Perso… el Mar, 19/07/2011 - 10:34
Define tus objetivos de ahorro y encamínate hacia ellos

Una de las únicas formas de ahorrar exitosamente es definiendo objetivos de ahorro. Y es que no tiene sentido juntar dinero sin una motivación. Es más, acumular sin saber para qué lo hacemos, nos asegura que eventualmente nos aburriremos y dejaremos de hacerlo.

Por ello, resulta fundamental realizar un ejercicio de determinación de objetivos. De esta manera estaremos dispuestos a decirle no a algunas oportunidades que se presentan hoy, pues sabemos que este “no” nos pone un paso más cerca del gran objetivo que nos estamos trazando. Al hacer este ejercicio, deberíamos de poder definir con detalle qué es lo que queremos más adelante y empezar a visualizarnos alcanzándolo.

Ahora, el objetivo tiene que diseñarse de forma tal que nos sirva de inspiración para seguir encaminados y evitar desviarnos. Una persona que decida “ahorrar para la cuota inicial del departamento” tendrá un objetivo, pero no tendrá una gran fuente de motivación. Si esa misma persona aterriza mejor sus ideas y decide “ahorrar $10,000 hacia fines del 2,012 para poner como cuota inicial del departamento que me voy a comprar en el 2,013”, va a encontrar esa inspiración que resulta tan necesaria para alcanzar el objetivo, especialmente en los infaltables momentos de tentación.

¿Qué diferencia hay entre un objetivo y el otro? En principio, queda claro que el primero es bastante vago, mientras que el segundo es más específico y concreto. Un objetivo bien planteado nos debe ofrecer la oportunidad de medir el avance (en este caso apunta a $10,000); tiene que establecer un horizonte de tiempo (sabemos que nos queda un año y medio hasta fines del 2,012) para que nos aseguremos de avanzar al ritmo apropiado y hacer ajustes en caso sea necesario; debe de ser alcanzable y real; y tiene que ser algo que realmente queremos y que no vayamos a descartar con el paso de los meses.

Una vez definidos los objetivos (digo “los” porque podemos trabajar con más de un objetivo de ahorro en simultáneo), el siguiente paso es escoger los productos financieros donde ahorraremos. Si estamos acumulando un ahorro para un objetivo alejado en el tiempo, quizá la mejor opción sea ahorrar en un fondo mutuo o en algún producto que ofrezca la posibilidad de mayores tasas de rentabilidad a un período mayor. Si estamos juntando un Fondo de Emergencia, cuya accesibilidad y liquidez es un factor clave, podría ser una buena idea abrir una cuenta de ahorros tradicional con acceso a través de cajeros electrónicos y donde podemos recurrir en cualquier momento. En fin, la cantidad de productos financieros es bastante amplia y seguramente habrá un producto de ahorro que se adecue perfectamente a lo que necesitamos. Afortunadamente hoy existen herramientas de comparación de productos financieros, como la de ComparaBien.com, que facilitan muchísimo este trabajo y nos quitan un peso de encima en el proceso.

No dejes pasar más tiempo. Tómate unos minutos para pensar qué es lo que quisieras lograr en el futuro, escribe tus objetivos de la manera más clara y específica posible y ponte a trabajar en hacerlos realidad. Te darás cuenta que, cuando empieces a descarrilarte, encontrarás en tus objetivos la motivación necesaria para seguir adelante y, antes de lo que imaginas, estarás haciéndolos realidad.

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