Llegó la Navidad: ¿Cómo hacemos para que nos alcance el dinero?

Enviado por Enrique Diaz el Lun, 20/12/2010 - 13:00
Aprenda a elaborar un presupuesto familiar.

Luis Carlos, un esmerado empleado de oficina, se llena de entusiasmo por la temporada navideña debido al mayor movimiento que observa en su trabajo por las celebraciones y saludos de compañeros y clientes. Pero también porque es un mes que trae otras satisfacciones, como la “grati”. Sin embargo, él sabe que habrá mayores gastos por los regalos y otras atenciones. Las interrogantes lo invaden más temprano que tarde: ¿Me alcanzará para los gastos extras que debo hacer?, ¿qué pasa si quiero guardar parte de mi gratificación para otros gastos futuros?, ¿no sería mejor que aproveche para saldar parte de mis deudas?

Las dudas que enfrenta Luis Carlos son compartidas por muchos otros trabajadores y trabajadoras. Afortunadamente, existen ciertas herramientas que lo pueden ayudar a decidir mejor sin necesidad de ser un experto en finanzas. Los únicos ingredientes que deben poner los interesados son tiempo y compromiso.

Para este caso, es recomendable que Luis Carlos conozca bien su presupuesto familiar. pues ello le permitirá comparar sus ingresos con sus gastos, pero sobre todo, le permitirá saber por dónde puede ajustarlos para lograr cumplir lo que busca (objetivos).

Esta poderosa herramienta requiere un recuento ordenado de todos nuestros ingresos y gastos en un período determinado, usualmente un año. Al realizarlo, el primer aspecto a tener en cuenta es contabilizar el dinero que va a ingresar cada mes, considerando los regulares y también los no regulares, en la medida que sean ciertos. Luego de ello, se descuentan los gastos que debemos afrontar como luz, gas, agua, teléfono, colegios; así como también los pagos por deudas. Caerá rápidamente en cuenta de que algunos ingresos o gastos no se repiten todos los meses (como los de navidad) y por tanto deben ser sólo considerados en los meses que ocurran.

¿Cada cuánto tiempo debo preparar el presupuesto? Lo más recomendable es preparar un presupuesto anual, ya que esto posibilita la identificación de meses en los que se tiene cierta holgura económica (cuando recibo la gratificación o el bono, por ejemplo) y meses en los que estaremos más ajustados. El hacerlo de esta manera facilita la planeación y nos permite saber cuándo podemos “guardar pan para mayo” o cuando voy a necesitar ajustar mis gastos o echar mano de mis ahorros.

¿Cuál es el presupuesto relevante, el del año que termina o el del próximo año? Es aconsejable que consideremos ambos, aunque prestando especial énfasis en el del año entrante. El presupuesto del año que termina es más bien como nuestro estado financiero pues ya está ejecutado, pero nos permite ver cómo estamos cerrando el año: qué deudas arrastramos, cuánto hemos podido ahorrar, etc. En cambio, el presupuesto del año venidero nos permite anticiparnos a potenciales dificultades financieras e incluso, planificar la forma de ahorrar cuando disponemos de excedentes.

¿Debo preferir ahorrar parte de mi gratificación o más bien cancelar mis deudas? En primer término, depende de cuán estables serán mis ingresos futuros. Si no lo fueran, ir cancelando deudas es una buena opción. De otro lado, la decisión depende de mis oportunidades: si mis deudas están a tasas bajas o razonables, y a la par mis inversiones obtienen buenas tasas, no habría prisa en pagar antes las deudas. En cambio, si mis deudas son caras o también si tengo muchas, entonces lo mejor es ir amortizando parte de ellas.

En resumidas cuentas, el presupuesto familiar es ante todo, una herramienta de planificación. Nos permite saber si gastamos mucho y podríamos gastar menos (¿en qué rubros?); si necesitamos generar más ingresos; si deberíamos reconfigurar algunos de nuestros gastos (ej. pagar menos intereses por deudas cambiando de entidad financiera) o si puedo ahorrar para alcanzar mis metas. Una vez que conozco mi realidad actual, puedo preguntarme qué puedo hacer para mejorarla.

Algunas sugerencias y recomendaciones para elaborar mejor su presupuesto:

  • Hágalo como ejercicio familiar. Todos podrán aprender de él; pero además comprenderán mejor sus decisiones financieras (buenos hábitos financieros).
  • Incluya todos sus ingresos y gastos sin excepción:
    • En el caso de los ingresos, considere también los ingresos no regulares, siempre que sean predecibles. De lo contrario, sea muy conservador y no tome totalmente en cuenta lo que está sujeto a determinados eventos (bonos o premios, por ejemplo). Asimismo, recuerde que los intereses o rendimientos que le pagan las entidades financieras también son ingresos.
    • En el caso de los gastos, no deje de considerar los llamados “gastos hormiga”; es decir, aquellos que por su poco monto no los registramos (propinas al que cuida el carro, el cafecito o la gaseosa de la mañana, etc.), pero que son recurrentes y en el agregado mensual representan una suma no desestimable.
  • Al consignar sus gastos financieros, aproveche para conocer bien las condiciones financieras de sus deudas (tasa de interés, gastos administrativos, plazos, etc.), así como de sus ahorros.
  • Una vez que tenga especificados todos sus gastos, evalúe cuáles gastos podrían ser dispensables. Ello le dará una buena pista acerca de cómo obtener algunos excedentes.
  • Si una de sus metas es ahorrar o ahorrar más, entonces estipule cuánto es el monto que desea ahorrar, y defínalo como si fuera una obligación o gasto inevitable.
  • Si no tiene certeza de algunas cantidades a consignar, use su experiencia para incluir un dato aproximado. Recuerde que siempre puede modificar los números cuando tenga mejor información

SIMULADOR
Elaborar el presupuesto puede significar requerir ser más ordenado que lo de costumbre. Pero no será necesario volver a inventar la rueda. Puede acceder a un formato ya preparado de presupuesto al final de este artículo (sección Documentos Adjuntos), o también en la pagina de MC&F (http://www.mcifperu.com) en el ícono Simulador de presupuesto Familiar donde podrá obtener gratuitamente el indicado formato, que además le ayuda a realizar simulaciones en caso que busque trasladar sus deudas o sus ahorros.

Un idea de cierre. El ejercicio requiere cierta dedicación, pero bien dicen que lo bueno cuesta. Los únicos beneficiarios de los resultados son quienes lo llevan a cabo. Si desea tener más dinero para usted, ¡vale muy bien la pena armar su presupuesto!

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